¿En qué consiste exactamente la autoindagación?
Básicamente en el acto de mirar hacia dentro. En realidad es una invitación. Y para poder hacerlo de manera adecuada, es imprescindible parar y aquietarnos lo suficiente como para poder observar desde una cierta distancia. Es como dar tres pasos hacia atrás y mirar desde ahí nuestros movimientos mentales -en forma de pensamientos- o las sensaciones en el cuerpo, los sentimientos, las emociones y las percepciones para comprobar en nuestra indiscutible experiencia directa, cómo es su naturaleza cambiante.
La autoindagación se puede considerar el primer paso -o el paso introductorio- en el camino de la Meditación.
