¿En qué consiste exactamente la Meditación?

Esta herramienta es muy poderosa y profundamente transformadora si se utiliza con sabiduría. La Meditación es el instrumento científicamente comprobado para explorar la naturaleza de la mente y de la Conciencia. Existen numerosas escuelas, vías y formas de practicarla. Es más, existe bastante confusión en torno a la Meditación y en torno a qué es meditar y qué no lo es.

El propósito de la Meditación es explorar nuestra auténtica naturaleza para reconocer la esencia de nuestro Ser siempre presente.

En esta guía espiritual queremos simplificar todo este territorio para facilitar la comprensión profunda y el reconocimiento de nuestra esencia pura y perfecta, eterna e infinita que siempre está en paz porque es la paz misma. Existen infinidad de tipos de Meditación, que pasan por el Zen, el Mindfulness, la Meditación budista, la Meditación con visualizaciones (como con los chacras, por ejemplo), la Meditación Vipassana -o la visión profunda-, la Meditación con mantras (repeticiones), la Meditación trascendental, Meditación Tonglen, Meditación Kundalini…

Ante tanta variedad es normal que nos sintamos desbordados o perdidos, sin saber por donde es más adecuado empezar.

Es por este motivo, que cualquier técnica de Meditación se debe practicar siempre con la espalda vertical, nunca estirados. Es muy importante también remarcar -desde este enfoque- que es necesario comprender LO QUE NO ES la Meditación. Es decir: visualizar delfines o luces de colores, fuegos artificiales o cosas del estilo, no es meditar. Estas técnicas de visualización pueden ser de gran ayuda en casos concretos, pero si queremos practicar con seriedad, hay que trabajar con la propia experiencia directa.

Es importante diferenciar la relajación de la Meditación. Cuando estamos meditando, estamos muy presentes, alerta, enfocados y serenos, lo cual está lejos del sopor o de dormirse. En las técnicas de relajación en cambio, buscamos un estado concreto y muy relajado en el que no es imprescindible mantener la atención tan enfocada como en las técnicas meditativas. Las técnicas de relajación aportan valiosos y numerosos beneficios para nuestro descanso, aunque corresponden a otra parcela del trabajo interior. Dichas técnicas, ya sean de relajación o de relajación profunda, se deberían practicar siempre tumbados en posición horizontal para favorecer la distensión y el descanso. Es por todo esto que no debemos confundir la relajación con la Meditación.